Un mantra no está concebido exclusivamente para los clientes de la marca, sino también para sus empleados. La filosofía que encierran es aplicable tanto a los primeros como a los segundos. Es el caso de mantras como “Think different” o “Don’t be evil”, grabados a fuego en la cabeza de los empleados y de los clientes de Apple y de Google, explica Shane Snow en Fast Company. La clave para crear un buen mantra está en la simplicidad. “Crea un mantra de dos o tres palabras”, asegura el antiguo “evangelista” de Apple Guy Kawasaki. “Hazlo corto, dulce y digerible”.
Los mejores mantras son como éste. Informan de las decisiones diarias de las marcas, tanto detrás como delante de los focos.
“Mantra” es un término procedente del sánscrito que puede traducirse como “palabra sagrada” o “pensamiento sagrado”. En el hinduismo y en el budismo, los mantras son sílabas, palabras sagradas que los fieles recitan durante el culto para invocar a la divinidad o como apoyo a la meditación. En el mundo de los negocios, los mantras se aproximan más al concepto de lema, pero van más allá de los simples eslóganes publicitarios. Los mantras de las marcas son concisos y resumen la esencia de la compañía en unas pocas palabras.
Los mejores mantras son como éste. Informan de las decisiones diarias de las marcas, tanto detrás como delante de los focos.

“Mantra” es un término procedente del sánscrito que puede traducirse como “palabra sagrada” o “pensamiento sagrado”. En el hinduismo y en el budismo, los mantras son sílabas, palabras sagradas que los fieles recitan durante el culto para invocar a la divinidad o como apoyo a la meditación. En el mundo de los negocios, los mantras se aproximan más al concepto de lema, pero van más allá de los simples eslóganes publicitarios. Los mantras de las marcas son concisos y resumen la esencia de la compañía en unas pocas palabras.
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